Si tienes la suerte de trabajar desde casa (aunque en otro artículo entraremos a fondo en los pros y los contras de esta modalidad de trabajo) habrás visto que el teletrabajo requiere de algunas rutinas o reglas especiales que hay que conocer.
No es tan simple como hacer lo mismo que en la oficina pero en otro lugar.
Tanto si ya teletrabajabas antes, como si no y te has visto obligado a hacerlo debido a la pandemia del COVID-19, puede que esto vaya para más largo de lo que creemos, así que mejor que nos pille preparados. Nadie sabe cuándo vamos a regresar a nuestro estado anterior. Incluso si vamos a volver a trabajar de la misma forma en que lo hacíamos antes.
Por ello, veamos 5 recomendaciones útiles para aprovechar al máximo el tiempo que dedicas a trabajar desde casa.
Establece unos Límites Claros
tanto en tiempo de trabajo como en espacio de trabajo
Cuando trabajamos en casa, la línea que separa el tiempo de trabajo y el tiempo de «no trabajo» suele estar muy difusa. Como tenemos la oficina muy a mano, es difícil vencer la tentación de terminar ese informe que estábamos haciendo o contestar a ese email tan urgente. Y no digo que no haya que atender asuntos urgentes de vez en cuando. Lo que habría que ver es si esa es la norma o la excepción. Y si es la norma, tenemos una muy buena oportunidad para reorganizar el tiempo de trabajo para aprovecharlo en las tareas más importantes o prioritarias. De otro modo, te acabarás quemando.
Así que ponte un horario, igual que si estuvieras en la oficina, e intenta cumplirlo. Piensa que te ahorras el tiempo de desplazamiento así que, de cualquir modo, ya por defecto vas a ser más productivo. Eso sí, ya que en principio hay más flexibilidad en los horarios, intenta aprovechar tus horas más productivas para sacar más trabajo o realizar en esas horas las actividades más complejas o que requieran mayor concentración. La utilización de herramientas como toggl, pueden ayudarte a ver si estás consumiento el tiempo en los asuntos adecuados.
Pero no solo por el tiempo sino también por el espacio. Trabajar desde casa supone compartir espacio de trabajo con espacio dedicado a la familia. Mucha gente no dispone de una habitación dedicada a despacho y tienen que trabajar en un rincón del salón o la cocina. Pero incluso si lo tienes, las distracciones están más cerca que nunca: la radio, la televisión, los niños, la pareja, etc. hasta el repartidor de amazon, que aprovecha que estamos en casa para dejar un paquete que de otro modo hubiéramos atendido en «tiempo de no trabajo».
Así que, deja claro a todo tu entorno, que cuando estás trabajando estás trabajando. No se te puede molestar salvo urgencias (igual que si estuvieras en la oficina). Evita el famoso «… aprovechando que estás aquí …». No permitas interrupciones en ese tiempo/lugar que hayas definido.

Lugar y Equipamiento para trabajar desde casa
Para realmente ser productivo, el trabajar desde casa requiere de un lugar en condiciones, en el que estés cómodo, lo tengas todo a mano y te permita concentrarte en tus tareas y actividades durante períodos prolongados de tiempo. En este artículo te damos más detalles de cómo tiene que ser tu espacio de trabajo en casa para ser productivo.
Asegúrare de que tienes los siguientes elementos:
- Iluminación. Debes tener una buena iluminación, a ser posible natural.
- Una buena silla. Puedes consultar nuestra «Guía para la Compra de una Silla para Teletrabajar«, en la que damos todos los detalles que necesitas saber para identificar la silla que necesitas.
- Una mesa de trabajo adecuada. También tienes a tu disposición nuestra «Guía para comprar una Mesa para Trabajar en Casa» con nuestras recomendaciones.
- Un lugar tranquilo para teletrabajar, con las mínimas distracciones posibles y, en lo que se pueda, aislado del resto de integrantes de la familia.
- Un ordenador portátil con capacidad suficiente. En muchos casos la empresa te lo proporcionará (salvo que seas freelance claro) pero, si no es así, como la informática es un mundo (y un mundo complejo) puedes ver los detalles de cómo elegir un portátil en nuestra «Guía para la compra de un ordenador para teletrabajar«.
- Conexión a internet. Hoy en día todos la tenemos en casa, pero asegúrate de que tiene capacidad suficiente para teletrabajar y que no haya otras personas o aplicaciones que se coman el ancho de banda, especialmente cuando tengas que conectarte a una videoconferencia.
Distracciones al Trabajar desde Casa
Pocos sitios como tu propia casa para que se te ocurran un montón de cosas que hacer en lugar de trabajar. Evita todas las distracciones aplicando lo visto en el resto de puntos de este artículo.
Estás prácticamente solo la mayor parte del día y puede que la cabeza, en algún momento, se te vaya a algún lugar lejos de la actividad. Aprende a identificar dichos momentos y a evaluar cuándo sobrepasan el umbral «normal» en el que te están haciendo perder mucha productividad.
Mantén la Higiene
Establece una rutina para trabajar desde casa.
Quizá no sea necesario hacer al 100% todas las rutinas que hacemos si efectivamente tenemos que salir de casa a trabajar a la oficina: desayunar, afeitarnos, ducharnos, vestirnos, etc. Pero el otro extremo es totalmente perjudicial: desayunar encima del ordenador mientras empezamos a trabajar, sin ducharnos o en pijama.
Probablemente nadie note la diferencia (sólo nosotros mismos), más si no tenemos contacto con nadie en todo el día. Pero son rituales que nos predisponen para el trabajo. Nos ayudan a concentrarnos y a establecer los límites de los que hablábamos en el punto 2 (tiempo de trabajo, versus, tiempo de no trabajo). Una correcta rutina ayuda a llegar a ese estado mental que contribuye a que seamos más productivos.
En todo caso, siempre puede entrar una videoconferencia urgente o no prevista y, obviamente, tenemos que estar preparados para dar una buena imágen.
Al igual que en la oficina normalmente hablamos con gente, tenemos que intentar hacerlo también al trabajar desde casa. Forma parte de nuestra higiene mental y además es vital para mantener el contacto que siempre debemos tener con compañeros o clientes

Pero por higiene nos referimos también a orden y limpieza. Trabajar en una habitación en la que hay un montón de ropa apilada o tiene los juguetes de los niños por el suelo, estresa. Es una fuente de estrés y también de distracción, así que asegúrate de que todo está en orden antes de ponerte a trabajar.
Haz Pequeños Descansos
físico y mental
Es fundamental airearse un poco, estirar las piernas y desentumecer los músculos. Piensa que en la oficina también lo hacemos. Te levantas a ver a alguien, a una reunión, a tomar un café, etc. Sin embargo, cuando teletrabajamos lo hacemos todo desde la silla, por lo que hay que compensar esa inactividad. Si no, a la larga el cuerpo se resiente y puedes acabar con problemas de circulación o cervicales.
Es más, ya que vas a estar más sedentario de lo habitual, deberías hacer algo expresamente para compensarlo. Por ejemplo apuntarte a un gimnasio a última hora del día, o salir a pasear, o salir a correr o, si no puedes, al menos hacer algunos ejercicios en tu propia casa (hoy en día hay videos muy buenos en internet que te ayudan a realizar dichas rutinas).
Incluso otras pequeñas pero efectivas acciones que no cuestan nada. Como por ejemplo si hablas por teléfono (y no es una videollamada) quizá puedas hablar mientras das un pequeño paseo por la casa.
Pero no es sólo un asunto físico. También los descansos vienen bien para airear la mente. A veces levantar la cabeza del ordenador y prepararte un café es suficiente para luego volver con las ideas más claras. Y, si puedes, sal a que te de el aire unos minutos.
Como conclusión, quédate con que trabajar desde casa exige disciplina. Una disciplina férrea que nos asimile a que estamos en la oficina, desde la ubicación, los horarios, las rutinas y hasta la misma forma de vestir.
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