Guía de Compra de Ordenadores para Trabajar desde Casa
Comprar Ordenadores para trabajar desde casa: cómo usar esta guía
Estás en la guía de compra de ordenadores para teletrabajar. Si estás aquí, seguramente es porque estás empezando a trabajar desde casa o vas a empezar a hacerlo y formas parte del cada vez mayor número de personas que trabajamos en remoto. Y para trabajar en casa, no hay elemento más imprescindible que el ordenador o el portátil. Así que hemos elaborado esta guía con la intención de que tengas en un único lugar, toda la información que necesitas para tomar una decisión bien informada sobre la compra de tu ordenador para teletrabajar.
Conocer los parámetros básicos que los definen es esencial para elegir el ordenador que mejor se adapte a tu caso concreto y tus necesidades. De otro modo, dada la enorme variedad de tipos, prestaciones y especificaciones que tienen los ordenadores disponibles en el mercado, uno puede acabar comprando un equipo de calidad superior o inferior a lo que necesita. O no adecuado para el uso que le quiere dar. Por eso, la intención de este artículo es, desde el principio, la de reunir la mayor y más completa información sobre ordenadores para trabajar desde casa. Con un único objetivo: ayudarte a tomar la decisión de qué ordenador comprar para trabajar en casa.
Esperamos que te sea útil y, como siempre, ya sabes que tienes a tu disposición nuestro buzón para cualquier sugerencia que nos quieras hacer.
Dos premisas iniciales que afectan especialmente a los ordenadores para trabajar desde casa
En primer lugar vamos a sentar las bases de todo el análisis posterior que vamos a hacer, en relación a los dos puntos siguientes.
¿Ordenador Portátil o de Sobremesa?
En teletrabajardesdecasa.com somos unos convencidos de que el teletrabajo es algo que irá a más. Que no es una moda pasajera. Y que las empresas cada vez van a dar a sus empleados unas condiciones de trabajo más flexibles. Por eso pensamos que hoy quizá estés trabajando en casa, pero mañana quizá en un centro de co-working, desde tu segunda residencia o en dependencias de un cliente (¡incluso desde la oficina!).
Si trabajas por tu cuenta o eres freelance sabes de qué te hablo.
Por eso apostamos por equipamiento que puedas llevarte contigo fácilmente, tanto el equipo propiamente dicho como su conectividad. Y aunque los equipos de sobremesa lógicamente tienen su clientela y por tanto su mercado (y seguirán teniéndolo) en cuestiones de teletrabajo apostamos 100% por ordenadores portátiles como el equipamiento más adecuado para los que trabajamos fuera de la oficina.
A partir de ahora, por tanto, en este artículo vamos a referirnos exclusivamente a equipos portátiles, descartando los equipos de sobremesa para la actividad de trabajar en remoto.
Eso sí, sobre todo si no dispones de un monitor independiente, considera la compra de un soporte para no forzar el cuello mirando hacia abajo todo el tiempo.
Utilización del Ordenador
Obviamente el trabajo (y por tanto el teletrabajo) no es igual para todos y, por tanto, no todos los ordenadores para trabajar desde casa van a requerir las mismas prestaciones. No es lo mismo si somos programadores, administrativos, redactores, diseñadores gráficos, directivos de la compañía, etc.
Sin embargo, en el 90% de los casos las prestaciones necesarias van a ser muy similares: acceso remoto a la oficina, software ofimático, navegación por internet, etc. Sólo en el caso de determinados perfiles (programadores de videojuegos o diseñadores gráficos, por ejemplo) va a ser necesaria una mayor capacidad de proceso de imágenes. Cuando en la guía toque analizar este punto lo resaltaremos expresamente pero, para todos los demás perfiles, recomendaremos una propuesta de mínimos que será común a todos ellos. No te preocupes porque será suficiente.
Si tu caso es también singular, deberás mejorar el elemento que toque, en general será el procesador, la memoria RAM o la tarjeta gráfica ya mencionada arriba. Para todos los demás, serán suficientes estas recomendaciones.
¿Cómo usar esta guía?
Si ya conoces los tipos de portátiles que existen, los elementos que los componen, sus especificaciones, etc. te recomendamos pasar directamente a nuestro análisis: portátiles recomendados para trabajar en casa. Allí, enumeramos los equipos portátiles que entendemos mejor se adaptan a nuestra actividad. Y, por supuesto, cumplen con los requisitos técnicos mínimos que explicamos en esta guía.
En caso contrario, lee bien los párrafos que vienen a continuación, en los que analizamos en detalle los elementos que componen un ordenador portátil y sus prestaciones. De este modo entenderás mejor las diferencias entre unos modelos y otros a la hora de elegir.
Los aspectos más importantes en los que te tienes que fijar a la hora de comprar un portátil para teletrabajar en casa son:
- El procesador
- La memoria RAM
- La memoria de almacenamiento (disco duro)
- La pantalla
- La conectividad
- El sistema operativo
Todos ellos son importantes (si alguno no lo es tanto lo hemos omitido en la lista anterior) así que asegúrate de que tu portátil cumple con todas las especificaciones que te vamos a dar a continuación. Justamente están pensados considerando que son ordenadores para trabajar desde casa, como es tu caso.
Estamos seguros de que, con toda esta información, tendrás suficiente para elegir tú mismo el modelo de portátil más adecuado para tu caso concreto. Pero también te decimos más: aquí verás un análisis técnico de mínimos. A partir de ahí, las únicas limitaciones son tu presupuesto y tus gustos personales. Por tanto no hay un modelo único perfecto y serás tú finalmente el que decida cuál es el mejor modelo de portátil para tí.
¿En qué me debo fijar a la hora de comprar un Portátil para trabajar en casa?
A continuación desarrollamos en detalle los elementos que debe tener un ordenador portátil para trabajar en casa, enumerados en el capítulo anterior.
Aunque todos ellos son importantes, todas las tareas que realiza el ordenador pasan por cuatro de ellos, que son los más críticos: el procesador, la memoria RAM, la unidad de almacenamiento y la tarjeta gráfica.
Así, la velocidad y rendimiento del portátil dependen fundamentalmente de la combinación de estos cuatro elementos.
El Procesador
El procesador es el «cerebro» del ordenador, controla todas sus tareas y, por tanto, es su componente más importante. Interpreta las instrucciones que le solicitan los programas, las ejecuta y procesa los datos de salida que resultan de ellas. Cuanto más deprisa sea capaz de ejecutar esas tareas, más potencia de cálculo tendrá el ordenador y mejor será su rendimiento. Dicha velocidad se mide en GHz
Otro truco que hacen los fabricantes para mejorar la velocidad es poner varios procesadores (núcleos) a trabajar en paralelo. Así, existen procesadores de 2 núcleos, de 4, 6, 8, etc. En principio cuantos más núcleos tenga el ordenador más rápido será, aunque esto no siempre es así. Primero porque también influyen los GHz de dichos núcleos y segundo porque el que existan varios, no implica necesariamente que siempre trabajen en paralelo.
Por ejemplo un procesador de 2 núcleos a 2,6 GHz en principio será más rápido que uno de 4 núcleos a 1 GHz.
¿Cómo elegir el procesador en los ordenadores para trabajar desde casa?
A la hora de elegir un procesador para teletrabajar, tendremos que fijarnos tanto en la tecnología del mismo, como en el rendimiento que nos da dicha tecnología.
En cuanto a la tecnología, las principales marcas de procesadores y las que nosotros recomendamos son Intel y AMD y, dentro de éstas, los modelos más modernos son los Intel Core y los AMD Ryzen. Veamos a continuación las prestaciones aproximadas de las distintas gamas dentro de dichas familias de procesadores:
- Intel-Core-i3 & AMD-Ryzen-3. Son los procesadores más básicos de sus gamas, válidos para las tareas ofimáticas habituales, navegar por internet, gestionar el correo, videoconferencias, etc.
- Intel-Core-i5 y AMD-Ryzen-5. Disponen de más potencia que los anteriores y permiten tener varios programas abiertos simultáneamente sin experimentar retardos.
- Intel-Core-i7, Intel-Core-i9 y AMD-Ryzen-7. Son la gama alta de las marcas, aptos para casi cualquier tarea que necesitemos, juegos en red, diseño gráfico, etc.
Nota importante. La clasificación anterior es símplemente una referencia ya que dentro de, por ejemplo, la gama i3, existen distintas generaciones de procesadores. Normalmente la cifra que viene a continuación de i3, indica la generación. Así, un procesador i3-8145U indica la 8ª generación de procesadores Core i3. Por tanto, podría darse el caso de que un procesador Core i3 sea más rápido que uno Core i7 que pertenece a una generación más antigua.
Velocidad de proceso
Por ello, el dato relevante a tener en cuenta es la velocidad de proceso y el número de núcleos, más que la familia del procesador. Como referencia, puedes considerar que con una velocidad por encima de 14 GHz (multiplicando la velocidad de los núcleos por el número de éstos) tienes más que de sobra para un trabajar en casa, siempre que tu actividad sea de las que hemos llamado «normales». Si necesitas mayor potencia gráfica, considera un portátil por encima de 17 GHz y una tarjeta gráfica dedicada.
Téngase en cuenta también que un mayor número de núcleos implica en general un mayor consumo de batería, por lo que habrá que llegar a un equilibrio entre estos componentes.
Para la actividad diaria de una persona que teletrabaja y, en general en los ordenadores para trabajar desde casa (que no requieren de una potencia de cálculo excesiva pero sí van a tener varias aplicaciones abiertas) aconsejamos un procesador mínimo con las velocidades mencionadas arriba.
Memoria RAM
La memoria RAM es la memoria de corto plazo que utiliza el procesador para almacenar los datos de los programas que se están ejecutando en este momento. Por tanto, es tan solo un almacenamiento temporal que se está sobre-escribiendo constantemente. Es importante que tenga capacidad suficiente para que no se llene, sobre todo si ejecutas muchas tareas simultáneamente, pues entonces todo el sistema se ralentizará ya que las tareas tienen que esperar a que haya disponibilidad de memoria libre para poder ejecutarse.
Nuestra recomendación, de nuevo para una persona que trabaja en casa con la actividad normal de un teletrabajador, es que dicha memoria RAM sea de un mínimo de 8 GB. Obviamente mejor cuanto mayor sea, pero puedo asegurarte que con 8 GB tendrás más que suficiente para trabajar con Office bajo sistema operativo Windows 10 (el que recomendamos) y resto de programas «habituales» que utilizas para trabajar en remoto.
La Memoria de Almacenamiento (el Disco Duro)
El disco duro es la unidad en la que almacenamos todos aquellos datos que queremos guardar en el portátil. Pueden ser archivos de todo tipo como por ejemplo el propio sistema operativo del ordenador, todos los programas, documentos, fotografías o videos.
Como en otros componentes ya vistos en este artículo, se nos plantean dos incógnitas a la hora de elegir el disco duro de nuestro ordenador: la tecnología y la capacidad.
Tecnología
En cuanto a tecnologías, actualmente conviven dos tipos de discos duros:
- HDD (Hard Disk Drive): son los tradicionales de toda la vida. Su funcionamiento es mecánico y por tanto son lentos, más pesados y más ruidosos.
- SDD (Solid State Drive): son más modernos, ligeros y silenciosos, su vida útil es mayor y, sobre todo, mucho más rápidos (más de 5 veces más rápidos). El problema es que también son más caros.
Nuestro consejo, sin duda alguna, es que vayas a discos SSD, la diferencia es abismal en cuanto a tiempo de acceso al disco.
Capacidad
Con respecto a la capacidad, actualmente ya puedes encontrar discos SSD también de mucha capacidad (casi tanto como en los HDD). La elección de «cuánta» va a depender mucho de la necesidad de almacenamiento que tengas. Si (como aconsejamos en teletrabajardesdecasa.com) utilizas tu portátil exclusivamente para trabajar, normalmente con 512 GB te será suficiente, así que la recomendación es comprar un portátil que tenga un disco duro SSD de 512 GB.
Si por el contrario (como hace mucha gente) tu portátil sirve, además de para teletrabajar, para propósitos domésticos, quizá los 512 GB se te queden cortos y tengas que ir a un mínimo de 1TB. Aunque también existen discos SSD de 1TB, si se te va de precio, puedes considerar una solución mixta muy utilizada; comprar un portátil que tenga un SSD de menor capacidad (256 GB es suficiente) para los programas y que la carga del sistema operativo cuando arrancas el ordenador sea rápida y luego añades un disco HDD de 1 TB para el resto de datos.
Si quieres más detalles aquí tienes un buen artículo sobre discos duros que compara dichas tecnologías.
La Pantalla en los Ordenadores para Trabajar desde Casa
Quisiera hacer un apunte importante antes de entrar en el detalle de la pantalla para tu portátil.
Estamos dando por supuesto que necesitas un ordenador portátil para trabajar desde casa. Es decir, que aunque puntualmente puedas llevarte el ordenador contigo a otro lado (por eso además aconsejábamos que fuera un portátil y no un ordenador de sobremesa) la mayor parte del tiempo vas a utilizarlo en un sitio fijo, aunque sea para teletrabajar. Y durante muchas horas todos los días.
Por tanto, el primer consejo sobre la pantalla es que no utilices la pantalla de tu ordenador portátil como tu pantalla de trabajo habitual, sino que te compres una externa más grande (a partir de 24 pulgadas está bien) y la coloques de forma fija en tu mesa de escritorio. Tu vista y tus cervicales te lo agradecerán.
Parámetros a considerar en el monitor de un ordenador
Dicho eso, en relación a la pantalla, hay varios aspectos a tener en cuenta.
Tamaño
El primero es el tamaño. Siempre hay un compromiso entre varios factores. A mayor pantalla, mayor peso y mayor consumo. Después de muchos años utilizando ordenadores portátiles, mi recomendación es que vayas a una pantalla en torno a 15 pulgadas. Cumple bien para utilizarla puntualmente, pero tampoco se disparan si consumo ni peso.
Resolución
El segundo es la resolución. Una resolución Full HD (1920×1080 píxeles) para el tamaño de pantalla recomendado arriba de unas 15 pulgadas, suele ser más que suficiente para la mayoría, ya que permite ver todos los detalles con la nitidez necesaria. Si eres fotógrafo o, por lo que sea, necesitas ver imágenes mucho más nítidas, tendrías que ir a una pantalla más grande y a resoluciones de 2K o 4K.
Tecnología
El tercero es la tecnología en que está hecha. Veamos unos conceptos antes de entrar en ello:
- La frecuencia de refresco (medida en Hz). Es el número de veces por segundo que se refresca la imagen en pantalla. La idea es que las pantallas no muestran un movimiento continuo sino que lo simulan mostrando «fotografías» que cambian muy rápidamente. Puede ser un parámetro importante si utilizas el ordenador para jugar, pero realmente no es crítico para trabajar, excepto si trabajas en el mundo de los videojuegos.
- El tiempo de respuesta (medido en ms). Es el tiempo que tarda la pantalla desde que recibe la orden de mostrar una imagen hasta que, efectivamente, la muestra. Al igual que el punto anterior, este parámetro no es crítico para la actividad normal de un teletrabajador.
- Ángulo de visión (medido en grados). Parámetro que informa de cómo es la calidad de la imagen y los colores cuando miramos la pantalla bajo un cierto ángulo en lugar de hacerlo de frente. Dado que en general nos posicionamos enfrente del portátil, tampoco es un parámetro muy relevante a la hora de elegir un portátil, especialmente en los ordenadores para trabajar desde casa, como es nuestro caso.
Dicho esto, las tecnologías existentes actualmente son:
- VA: destacan por su muy buena tasa de refresco
- TN: su mejor característica es el bajo tiempo de respuesta, también la frecuencia de refresco. Sin embargo, tienen coloridos pobres y mal ángulo de visión
- IPS: tienen muy buen ángulo de visión y colores, aunque pobres tiempos de respuesta. No obstante, son los más extendidos para utilizar como pantallas para trabajar
Radiación
El cuarto y último punto es la radiación. La radiación que emiten las pantallas, especialmente la luz azul, puede ser dañina para la vista. Intenta comprar un equipo que tenga una baja radiación o que incorpore tecnologías como «Low Blue Light Plus» o «Flicker-free». Aquí tienes un buen artículo sobre la radiación de las pantallas de ordenador.
La Conectividad en los Ordenadores para Trabajar desde Casa
En general, aparte de los componentes internos que contiene el portátil, para nuestro trabajo vamos a necesitar acceder a otros elementos que son externos e independientes de nuestro equipo. Hablamos por ejemplo de un segundo monitor, una impresora, un pendrive USB, una tarjeta de memoria, disco duro externo, etc. Y otro muy importante, la conexión a la red (o a internet), obviamente fundamental en nuestros ordenadores para trabajar desde casa.
Para todo ello, nuestro ordenador debe contener los siguientes interfaces de conexión con el exterior:
- puertos HDMI: al menos uno, para conectar un segundo monitor (externo)
- puertos USB (2.0 o ya también 3.0 actualmente): este puerto estándar nos permite la conexión de teclado, ratón, pendrives, etc. Ya que son muchos los dispositivos que podemos conectar, nuestro portátil debería tener al menos 3 puertos USB (aunque se puede incorporar un hub con más puertos si fuera necesario).
- conexión wifi: fundamental para poder salir a la red, ya sea para navegar por internet o para conectarnos a la red de nuestra oficina
- puerto de red ethernet (RJ-45): últimamente no imprescindible si disponemos de una buena conexión wifi para teletrabajar desde casa
- un puerto tipo jack: para conexión de auriculares. Aquí podemos ver un buen artículo dedicado a los auriculares para teletrabajar.
- un lector de tarjetas SD integrado
El Sistema Operativo
A la hora de elegir el sistema operativo más adecuado para teletrabajar con un portátil, es importante considerar la compatibilidad con los dispositivos externos que ya tenemos. Sin embargo, normalmente los usuarios tenemos nuestros gustos ya muy arraigados. Las posibilidades son:
- Windows, para portátiles con procesadores de Intel y AMD
- MacOS, sólo compatible con ordenadores Apple
- Linux, aprovecha mejor los recursos del portátil, pero requiere conocimientos más avanzados para configurarlos
Como decíamos, los tres sistemas operativos son adecuados para teletrabajar (es más una cuestión de gustos) aunque sí podemos resaltar alguna pequeña diferencia entre ellos.
Tanto Windows como MacOS son fáciles de usar (quizá MacOS algo más intuitivo) y disponen de versiones de prácticamente todos los programas de uso habitual que se comercializan. Ambos cubren de sobra con las necesidades del usuario profesional que necesita trabajar en casa. MacOS es claramente mejor para aplicaciones multimedia.
Una de las ventajas de Linux es su seguridad contra virus.
Si trabajas con Windows, la recomendación de teletrabajardesdecasa.com es, sin duda, Windows 10, que ha demostrado estabilidad y facilidad para los usuarios.
La Batería
Mientras estemos teletrabajando, el que la batería sea mejor o peor no es relevante, ya que trabajaremos normalmente con el portátil enchufado. Sin embargo, si nos desplazamos a un cliente o a una reunión, es de suma importancia su comportamiento. El dato importante aquí es la autonomía, es decir, cuánto tiempo es capaz de alimentar la batería al portátil antes de descargarse (sin estar conectado a la corriente, claro). Lo ideal para nosotros sería que dure al menos una jornada laboral (unas 8 horas). Este sería, por tanto, el dato a solicitar al fabricante.
En todo caso, ten en cuenta que éste es un valor medio de referencia que dan los fabricantes. La autonomía real depende mucho de la actividad que realices, el uso que hagas de la pantalla, las conexiones externas (wifi u otros periféricos, etc.). Así que tómalo como lo que es, tan solo una referencia.
Parámetro técnico de la batería
El dato técnico que suelen dar los fabricantes (y que viene a significar lo mismo que la autonomía) es los Wh (watios-hora). Para entendernos, es la energía que la batería es capaz de almacenar y que pone a disposición del ordenador portátil. A más Wh, evidentemente más autonomía. Y a nosotros nos interesa que este dato sea lo mayor posible.
Como se suele decir «tu portátil es portátil gracias a la batería», así que una vez comprada, es conveniente cuidarla para que nos dure lo máximo posible. Aquí tienes un buen artículo que habla sobre los cuidados de la batería de tu portátil.
Tarjeta Gráfica
Ya lo indicamos al comienzo de esta guía. Salvo para perfiles muy concretos (si trabajas intensivamente con programas de vídeo, creación multimedia, modelado 3D, si eres diseñador gráfico o programador de videojuegos por ejemplo) para la mayor parte de la actividad que desarrollamos quienes trabajamos en remoto desde casa, nos basta con el módulo gráfico que incorporan los propios procesadores.
En caso de que seas de ese grupo que sí lo necesita, realmente notarás la diferencia entre tenerla y no tenerla.
La tarjeta gráfica se utiliza para tareas más exigentes que la media y lo que hace es convertir los datos en información comprensible para un monitor. Suele conocerse como unidad de procesamiento gráfico (GPU) o simplemente tarjeta gráfica dedicada. Muchas veces dispone también de su propia memoria (similar a la RAM del procesador).
AMD y NVidia son las marcas recomendadas si necesitas incorporar una GPU.
Cámara
Últimamente empezaba a ser así pero, con la generalización del teletrabajo, ya se ha hecho imprescindible disponer de una cámara en el portátil para mantener esas reuniones por videoconferencia que realizamos al trabajar desde casa. Y hay que decir que en general este es un aspecto poco cuidado por los fabricantes de portátiles. La buena noticia es que, a pesar de ello, no se necesitan grandes prestaciones para poder mantener una videollamada aceptable.
¿Y cuáles son los requisitos que debe cumplir la cámara web de los ordenadores para trabajar desde casa? El mínimo para transmitir con calidad aceptable en aplicaciones como Zoom, Skype o Meet es de 720p, lo cual es ya bastante común en los portátiles actuales. Así que no debería ser un problema que el portátil que elijamos incorpore una.
Resumiendo
Como ocurre con la mayoría de los artículos que podemos incorporar a nuestra oficina en casa, en el caso de los portátiles también son cientos o miles la combinaciones posibles que podemos obtener de las distintas variantes en sus componentes. Por ello, creemos que lo mejor es tener bien claros los mínimos que necesitamos para teletrabajar en casa (explicados en esta guía) y junto con el presupuesto que tengamos buscar aquel modelo que más confianza nos dé o símplemente más nos guste. O, si lo prefieres, ya hemos hecho ese trabajo por tí.
También te recomendamos ir a marcas con solvencia. Nos estamos gastando un dinero importante y ante cualquier problema debemos tener un servicio técnico detrás que nos ayude a solucionar cualquier problema que pueda surgir.