Aunque este portal es un firme defensor de las ventajas del teletrabajo en relación al trabajo presencial en la oficina, es evidente que no todo es positivo. Las desventajas del teletrabajo también pueden ser muy relevantes y, aunque para muchos la balanza tenga un vencedor claro, en otros casos puede no estarlo tanto o incluso no merecer la pena.
En todo caso, siguiendo la premisa de «conocer a tu enemigo» en este artículo vamos a hablar de ellas, para que sepas que existen, cuáles son sus posibles consecuencias e intentes ponerles remedio. Y si no lo tienen, al menos que puedas valorar, para tu caso particular, qué pesa más y por tanto qué es lo que más te conviene.
Antes de empezar, una aclaración muy importante de cara a entender correctamente el análisis. Como sabes, existen básicamente dos tipos de teletrabajadores:
- el que trabaja para sí mismo (como freelance o autónomo) y
- el que trabaja desde casa (u otra ubicación) para su empresa, formando parte de un equipo de trabajo cuyos otros miembros pueden también teletrabajar, o no.
Las desventajas del teletrabajo de las que vamos a hablar a continuación pueden afectar de muy distinta manera a ambos colectivos, por lo que haremos mención expresa en cada punto para que no haya equívocos. Tenlo en cuenta.
El Teletrabajo y la Promoción Profesional
Un estudio realizado por la Universidad de Stanford en el que se analizó durante 9 meses a 250 trabajadores (la mitad de los cuales trabajaba desde la oficina y la otra mitad teletrabajaba) concluyó que los que se quedaron en casa tuvieron una tasa de promoción profesional que era «la mitad» que la de los que estuvieron presencialmente en la oficina. Ello a pesar de que los teletrabajadores fueron un 13% más productivos.
En otro estudio realizado por el MIT, los resultados fueron similares, siendo también patente que la mera presencia física, influía positivamente en la opinión que los jefes tenían de sus empleados.
Una manera en la que los teletrabajadores pueden contrarrestar esta tendencia inconsciente es haciéndose visibles, mostrándose disponibles y haciendo visible su trabajo. Especialmente en los momentos de crisis en los que los jefes necesitan más de nuestra ayuda. Por ejemplo con una llamada telefónica o respondiendo de inmediato a un correo electrónico que identifiquemos como urgente.
También es importante aprovechar las visitas a la oficina para asegurarse de que todo el mundo nos conoce y, si no es así, hacer por que lo sea.

Obviamente este punto aplica más al segundo grupo de teletrabajadores de los vistos en la introducción (los que trabajan para una empresa) que al primero. Sin embargo, los trabajadores freelance también pueden aprender la lección y aplicarla a cualquier otro tipo de colectivo con el que tengan una relación sólo remota, por ejemplo con sus clientes.
Todos tenemos que ser imaginativos para contrarrestar nuestra falta de presencia física y, de alguna manera, hacernos ver y hacer ver nuestro trabajo. La comunicación en este sentido debe ser nuestro principal apoyo.
Desventajas del teletrabajo que afectan a la salud
No a todo el mundo le pasa, pero debes saber que si teletrabajas estás más predispuesto a sufrir problemas físicos por la falta de ejercicio y/o problemas mentales por el aislamiento.
Forma Física

Es un hecho que trabajar desde casa supone hacer menos ejercicio. Y esto aplica a todos los tipos de teletrabajadores.
Piénsalo.
En el peor de los casos, al menos antes bajabas al garaje para coger el coche; ahora ni eso. Pero es que, en muchos casos, antes salías de casa y te desplazabas andando hasta coger el transporte público. Y en el destino lo mismo hasta llegar al trabajo. Lo mismo a la vuelta.
Antes andabas para salir a almorzar o a comer; ida y vuelta del restaurante o bar a la oficina. Ahora como mucho te levantas de vez en cuando a picar algo a la cocina. Y quizá picas más de lo necesario.
En la oficina, por poco que fuera, te movías para ir a una sala de reuniones, al despacho del jefe o a ver a algún compañero a su mesa. En casa esos movimientos ya no existen. Si ya de por sí el trabajo de oficina supone un estilo de vida más o menos sedentario, el trabajo desde casa agrava todavía más la situación y no es un tema menor dentro de las desventajas del teletrabajo. Sin darte cuenta, puede que al final de la semana cuentes con los dedos de una mano las veces que has salido de casa.
En definitiva, trabajar en casa supone que nos movemos mucho menos físicamente. Así que deberíamos compensarlo de alguna manera. Llevar el control de los pasos que damos es un buen comienzo. Ya se sabe que lo que no se mide no se mejora. Aprovecha que dispones de un horario más flexible para darte un paseo o, incluso, para hacer una pequeña tabla de ejercicios en casa.
O apuntarte a un gimnasio en horas valle. Estará menos saturado y, además, puede que hasta el precio sea menor.
Salud Mental

En algunos casos se han reportado casos de depresión, provocada por el aislamiento y sentimiento de soledad. Sobre todo en personas que tienen poca vida social aparte del trabajo y que éste era su principal modo de interacción tanto formal como informal con otras personas.
Tambien puede aparecer ansiedad, debido a la preocupación por lo desconocido. A veces nos ponemos en el peor escenario cuando no disponemos de información.
En ambos casos, como en otros de los puntos mencionados en este artículo, la solución es la mejora de la comunicación. Es algo en lo que tanto jefes como empleados deben poner foco. Pero también hagamos un esfuerzo por interactuar con otras personas.
Piensa además, que el trabajo en remoto es casi totalmente por escrito, reduciendo al mínimo la comunicación oral. Así, perdemos gran parte de los matices que complementan el contenido de una buena comunicación (ya sabes, dicen que el 65% de la comunicación es no verbal). Por tanto siempre que sea posible, intenta realizar videollamadas en lugar de hacer llamadas telefónicas normales o utilizar el chat.
Formación

Mientras estamos en la oficina, es relativamente fácil asistir a cursos presenciales o formarte sobre la marcha. Si estás aprendiendo o eres nuevo en la empresa, también existe la posibilidad de consultar con alguien o, que un compañero te ayude con las primeras gestiones o, incluso, que te pongan un mentor.
Sin embargo esto no ocurre teletrabajando en casa. Tu empresa debe haber desarrollado primero trainings online e, incluso en este caso, será difícil que puedas preguntar las dudas que te impiden mejorar.
En el caso de que seas un freelance no te queda otra que buscar por tu cuenta charlas o cursos (si puedes alguno presencialmente) y asistir a ellos. Si trabajas para una empresa, intenta que te pongan a una persona de referencia que te pueda ayudar cuando te atasques.
Colaboración
La dificultad del trabajo en equipo es la última de las desventajas del teletrabajo de las que vamos a hablar en este artículo. Muchos empleados, especialmente en determinados grupos, están acostumbrados a trabajar en equipo colaborando «codo con codo». El trabajo remoto afecta de lleno a esta forma de trabajo ya que no podemos interactuar de esa manera y en tiempo real.
Hay dos modos de resolver este problema.
El primero es mantener abierta de forma casi permanente una videollamada o una llamada telefónica convencional. No es exactamente lo mismo que el trabajo coubicado pero es lo más parecido.
La otra manera de trabajar en equipo en remoto es implantar una comunicación asíncrona. Este método (al que tendrás que adaptarte si no estás acostumbrado) supone dejar tus mensajes, propuestas o preguntas en un repositorio común, con varios objetivos:
- para conocimiento general del resto de miembros del grupo
- con objeto de que otro miembro del equipo conteste a las dudas
- establecer un debate y llegar a un consenso
La dificultad está en que la respuesta no es en tiempo real sino que cada persona va haciendo su aportación en el momento en que mejor le viene. Es cierto que no es lo mismo pero tiene la ventaja de que no se interrumpe al resto de colegas. Estableciendo ciertas normas (por ejemplo que todos los temas tienen que estar respondidos o acordados antes del final del día) puede ser igual de efectiva que la comunicación síncrona.
El repositorio al que hemos hecho referencia puede ser una aplicación de mensajería tipo slack, el correo electrónico o alguna otra herramienta colaborativa implantada en el equipo.
En definitiva, las desventajas del teletrabajo están ahí y no las debemos ignorar. Ahora, analiza cómo te afectan y valora si las ventajas las compensan.
Desgraciadamente no todas las empresas ni todos los jefes están preparados para liderar a sus empleados en esta modalidad de trabajo. Puedes ayudarles a identificar áreas de mejora con las recomendaciones que les damos en este artículo dedicado a líderes de equipos que trabajan de forma remota.
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